Originalmente esto iba a ser una reflexión fugaz sobre los carteles graciosos que aparecen en la vía pública, pero pensando en qué carteles causan mayor gracia, uno se destacó del resto:
Cada vez que veo este cartel sea donde sea, no puedo evitar reir, sonreir, o hacer un chiste al respecto. Es un hecho importante y conocido -además de que las cosas no siempre son lo que parecen- que es imposible no reirse de la gente que tropieza o se resbala, no por el hecho en sí, sino por la cara que pone la gente cuando tiene que lidiar con este acto abrupto y desafortunado.
Sin embargo, como vemos en las imágenes, este humilde señor carece de rostro, y aún así no deja de hacernos reir con su tropezón tan particular. E incluso, por más de que represente una y otra vez la misma caída, siempre se esmerará por agregarle un toque de singularidad a la imagen:
Fig. 2 - El manco que baila como Michael Jackson
Fig. 3 - Patinando a las chapas (pero tranqui)
Fig. 4 - Otro breakdancer. Miren qué ritmo!
Fig. 5 - Cuidado: pis resbaladizoUno puede llegar a sentir compasión por este pobre señor. Es totalmente comprensible, si sólo trabaja de esto. Pero no es para ponerse tan mal. Yo sé que por más de que no sea tan obvio, este personaje de la mitología vial disfruta de su trabajo...
Fig. 6 - Taraaaaaaan!!!!
